El dinosaurio de Monterroso (15 versiones)

Dinosaurio

Al despertar, el dinosaurio todavía estaba sobre el papel y volvió a releerlo. Fue entonces cuando Monterroso se decantó por el título.

Para escribir “El dinosaurio”, Monterroso contó con la inestimable ayuda de su mascota. Él siempre estaba allí.

Monterroso escribió miles de versiones sobre El dinosaurio en una sola noche. Cuando despertó, el dinosaurio eligió la que debía publicar.

Cuando el dinosaurio despertó del coma, era otra era.

Al despertar vio al dinosaurio tendido a su lado. La mueca de su rostro reflejaba felicidad. Volvió a cerrar los ojos. Solo quería olvidar.

Cuando despertó el dinosaurio, Monterroso todavía estaba allí. Era un bicho raro.

Perteneció a un famoso escritor, decía el anuncio. Cuando encontré el fósil en el armario supe a quién le había comprado la casa.

Cuando despertó, dirigió su mirada al bebé. Después al dinosaurio. Nunca imaginó que su peluche aguantaría tan bien el paso del tiempo.

Años más tarde, el material inédito encontrado sobre “El dinosaurio” desveló que, en el primer borrador, el protagonista era un perro.

Cuando desperté, el dinosaurio todavía estaba allí, tecleando en mi máquina de escribir “El microrrelatista”. Un cuento que no llegó a nada.

Supe que Monterroso quería decirme algo por cómo me miraba cuando desperté.

En su entierro todos comentaron que el dinosaurio había sido la oveja negra de la familia Monterroso.

Papá mandó hacer unos pisapapeles con los restos fosilizados de Dino. Nunca lo olvidaremos, está por todas partes.

Nunca sospechó que su célebre microrrelato se haría inmortal. Todo el mundo sabe que los dinosaurios se extinguieron hace millones de años.

Cuando despertó, el dinosaurio estaba en el más allá.

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Acerca de Beatriz CE

Escritora de relatos, cuentos, micropoemas. (Zaragoza, ES)
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