Amanezco y nieva

nevado

Favim

El blanco de mis dientes se torna gris. Las chimeneas lanzan un espeso humo de bienvenida. Camino despacio. El crujir de las pisadas me abre el apetito. En la plaza, dos tiesos muñecos reclaman una zanahoria por nariz. La tienda de ultramarinos está vacía pero la joven con sonrisa de carámbano me atiende presurosa, como siempre.

Resbalo sin caer. El bote de mermelada de frambuesas derramado en la nieve aporta un aire teatral al paisaje. Y disfruto imaginando que si he cambiado por un instante el color de mi invierno, quizá también pueda derretir su corazón helado.

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Acerca de Beatriz CE

Escritora de relatos, cuentos, micropoemas. (Zaragoza, ES)
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