Desayunarse

robertfrank

El hombre del pijama rojo escurre la humeante bolsita de té, que enroscada en la cucharilla, derrama la sustancia mentolada. “Unas gotitas de leche condensada dulcificarán el carácter de la infusión y también mi día”, piensa el hombre del pijama rojo, el mismo que dentro de una hora, vestido con su mejor traje negro disolverá el ínfimo asunto pendiente. Bebe de un solo trago, escaldándose la garganta.

La mujer del pijama celeste echa dos terrones de azúcar al café. Los porosos cubitos flotan en la superficie de la taza, para un instante después, desaparecer engullidos por el líquido tostado. “Pura ironía”, piensa la mujer del pijama celeste, la misma que dentro de una hora, enfundada en un vestido amarillo firmará la disolución de su matrimonio. Bebe a pequeños sorbos, deleitándose en su amargura.

“Esto del amor no tiene ninguna lógica”, ha afirmado el hombre del traje negro mientras estampaba su nombre en el documento.

“Es lo más coherente que te he escuchado decir nunca”, ha susurrado la mujer del vestido amarillo mordiéndose el labio.

Y en diez minutos, la espesa bruma formada alrededor de la pareja durante años, se ha disipado en el aire.

“Aún quedan dos horas para la salida de mi vuelo, ¿tomamos algo?”, pregunta el hombre del traje negro al salir del notario.

“No sé tú, pero yo voy a tomarme la vida de otra manera”, responde la mujer del vestido amarillo desapareciendo entre el gentío.

“Tomaré lo mismo que ella”, afirma el hombre del traje negro esperando un taxi que le lleve al aeropuerto.

Imagen: Robert Frank
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Acerca de Beatriz CE

Escritora de relatos, cuentos, micropoemas. (Zaragoza, ES)
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