El jardín

eljardin

El grifo del jardín llora de noche, sin que nadie lo vea. Sus lágrimas se fugan unas tras otra respetando los turnos de salida. Lentamente van cayendo sobre la cama de hierba, regándola. El ejército acuífero se dispersa en grupos de manera sigilosa. Las gotas se filtran hasta las raíces de la higuera, del bambú, de los rosales, de las plantas aromáticas. Una vez que las pequeñas cápsulas de agua alcanzan el objetivo, la paz y el sosiego se adueñan del lugar.

Amanece. La pequeña Nora estira el cuerpo como un gato antes de levantarse de la cama. Se lava y se viste a toda prisa. Después de desayunar se dirige con curiosidad a la puerta trasera y sale al jardín corriendo. Se sienta en el columpio que cuelga del viejo roble.

Arriba, abajo.

Siente el aire fresco en la cara.

Arriba, abajo.

Las rosas están pintadas de rojo.

Arriba, abajo.

Mamá sigue cuidando de su jardín, aunque ya no esté.

Arriba, abajo.

Nora prometió sonreír todos los días.

Arriba, abajo.

¡Sonríe, Nora! ¡sonríe!

Arriba, abajo.

Arriba, abajo.

Imagen: Igor Gnevashev
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Acerca de Beatriz CE

Escritora de relatos, cuentos, micropoemas. (Zaragoza, ES)
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